lunes, 7 de agosto de 2017

Volver a la rutina después del verano

Ya os hablamos en una publicación anterior acerca del estrés vacacional y, como os imaginaréis, tal y como este puede presentarse durante las vacaciones, también puede ocurrir algo similar con el fin de las mismas y la vuelta a la rutina.

Por ello, y porque sabemos que muchas veces se necesita un ‘empujoncillo’ extra en los niveles de motivación tras la vuelta de vacaciones, nos animamos a rescatar algunas claves para hacerla más positiva y placentera:

Paso a paso. Brindarte un pequeño período de adaptación hará de la transición más llevadera. No te zambullas directamente en la rutina… días antes de la vuelta a ésta, retoma horarios, hábitos y planificación. El cambio ha de ser gradual y este ha de incluir asimismo a toda la familia.


Prepara tu cuerpo. Hábitos saludables de alimentación y sueño, te ayudarán a volver a la carga con más energía. Mantente activo durante las vacaciones y a la vuelta de las mismas. Si las vacaciones han alterado tu forma de comer y dormir, evita las “medidas de choque”, ya que hacen la vuelta a la normalidad más rígida y menos llevadera.


Prepara tu mente. Las vacaciones no han de ser un escape, sino un paréntesis. Enfócate en los aspectos positivos del regreso, apóyate en tus aficiones y motivaciones.


Piensa a corto plazo. Piensa en las actividades que te motivan del día a día y los retos que éste plantea. Si echas de menos “lujos” de las vacaciones, busca la forma de incorporarlos haciendo pequeños cambios en tu rutina. En lugar de pensar en el próximo verano piensa en el fin de semana o en el cafetito que te tomas entre horas.


Dedica momentos al disfrute u ocio en tu rutina. No tienes que planificar escapadas todas las semanas, sin embargo, tal y como son necesarias las vacaciones como un espacio de ocio y pausa, también es importante tener estos momentos en la vida diaria. Volver a la rutina no significa abandonar todas las actividades gratificantes. Planifica un tiempo de ocio personal -bien se trate de 15 minutos o 2 horas-, descansos, actividades que te mantengan ilusionado y momentos para ti.


Un nuevo punto de partida. Concéntrate en aquellos proyectos vitales que te emocionan y motivan. Establece metas concretas, medibles, realistas y a corto plazo. Cuando descomponemos los “grandes” objetivos en metas a corto plazo, estos resultan más manejables, estimulantes y nos mantienen enfocados hacia nuevos logros. Cuando nos centramos únicamente en objetivos a largo plazo, podemos correr el riesgo de desmotivarnos. Planifica actividades dirigidas a la realización personal y profesional, esto aumenta la probabilidad de mantenerte constante en la búsqueda de tu propio bienestar.


Y, por último ¡olvida la cuenta atrás! Evita la cuenta regresiva hasta las próximas vacaciones, ten presente que los comienzos pueden ser duros, pero también motivadores. Si nos enfocamos en subir rápidamente hasta la cima de la montaña, nos agotamos rápidamente y ¡nos perdemos de las vistas y el paisaje! La vida está en el camino, disfruta del recorrido.


¡Bienvenidos de vuelta! 

domingo, 6 de agosto de 2017

5 Creencias que te alejan de tus sueños

Ya sabéis cómo nos gusta rescatar temas y reflexiones de las charlas Ted y, para este mes, nos apetecía algún apunte motivador que termine por dar un empujón a las energías después de las vacaciones.

En este caso nos hacemos eco de los apuntes de Bel Pesce, quien nos brinda con humor una pequeña pero gran reflexión en su conferencia para TedTalks “5 cosas que hemos de hacer si queremos acabar con nuestros sueños”. Se trata de 5 creencias erróneas que suelen alejarnos de cumplir aquellos objetivos que tanto anhelamos.

Aquí su conferencia:

“He dedicado los últimos dos años a entender cómo las personas cumplen sus sueños. Si pensamos en los sueños que tenemos y la huella que queremos dejar en el mundo, sorprende cómo a pesar de estos, terminamos teniendo tantos proyectos no realizados… Por eso hoy quiero hablaros de qué es eso que tenemos que hacer para asegurarnos de no cumplir nuestros sueños.

Primero, creer que el éxito es repentino. Os sonará esta historia: el tecnólogo que hace una aplicación móvil, la vende rápidamente y gana con ello mucho dinero. Puede que la historia sea real, pero os apuesto a que está incompleta. Si investigamos un poco más, probablemente sabremos que esa persona había creado 30 aplicaciones anteriores y tenía un doctorado en el tema. Había trabajado sobre ello durante años, de manera más o menos directa.

Creo que es muy interesante esta forma de pensar, ya que incluso me ha ocurrido a mí misma. En Brasil, mi país de origen, de alguna manera también se cree que mi éxito fue repentino. Provengo de una familia humilde y dos semanas antes de cumplirse el plazo para matricularse en el Massachusetts Institute of Technology (MIT), empecé los trámites de solicitud de ingreso… Y ¡voilá! Entré. Puede pensarse que fue un éxito repentino, pero funcionó solo porque durante los 17 años previos, me tomé la vida y la educación muy en serio. El éxito ‘de la noche a la mañana’ siempre es producto de todo lo hecho en la vida hasta ese momento.

Segundo, creer que otros tienen las respuestas para uno mismo. Constantemente la gente quiere ayudar… Todo tipo de personas, familia, amigos, socios… todos opinan acerca del camino que consideran que debemos tomar. “Permíteme que te diga, deberías hacer esto”. Sin embargo, al analizarlo, vemos que a su vez hay otras alternativas y tenemos que tomar esas decisiones por nuestra cuenta. Nadie más tiene las respuestas perfectas para nuestra propia vida… y hay que seguir tomando esas decisiones. Los caminos son infinitos y encontraremos obstáculos, eso es parte del proceso.

Tercero, y esto es muy sutil pero también muy importante: Creer que debemos asentarnos cuando el éxito y el crecimiento están garantizados. Cuando te va bien, has reunido un gran equipo, los ingresos crecen y todo marcha sobre ruedas… “es hora de asentarse”. Esto es un error, ya que es precisamente en este momento en donde hemos de apuntar hacia un pico más alto. No hay tiempo para asentarse. Os cuento mi experiencia: Cuando lancé mi primer libro, trabajé arduamente para distribuirlo en todo Brasil. Lo descargaron más de tres millones de personas y más de 50.000 personas compraron ejemplares en papel. Al escribir la secuela del libro, contaba con un impacto garantizado. Tenía la seguridad de que, incluso haciendo poco, se vendería bien. Pero ‘bien, nunca está bien’. Si estás creciendo hacia un pico, tienes que trabajar más que nunca y alcanzar otro pico. En mi caso, quizá de haber hecho poco con mi segundo libro, lo habrían leído un par de cientos de miles, y eso ya era importante. Pero trabajando como nunca antes, pude llevar ese número a millones. 

El cuarto consejo para arruinar tu sueño: Creer que la ‘culpa’ o responsabilidad es de alguien más. Todo el tiempo conozco gente que me dice “Tuve esta gran idea, pero no había inversores con la visión necesaria para invertir en ella”; “Creé este gran producto, pero el mercado estaba tan mal que las ventas no iban bien”; o, “No encuentro talentos, mi equipo no reúne las expectativas mínimas”. Si tenéis sueños, recordad, es vuestra responsabilidad hacerlos realidad. Sí, puede que se presenten muchos obstáculos, pero “si nadie invierte en nuestra idea”, “nadie compra nuestro producto”, seguro que la responsabilidad tiene que ver más con algo relacionado con nosotros mismos, con lo que hemos hecho o dejado de hacer, que con los demás. Uno tiene que soñar y hacer ese sueño una realidad. Y nadie logra sus metas solo, pero si no hacemos lo necesario por que suceda, la responsabilidad es propia y de nadie más. ¡Sed responsables de vuestros sueños!

Una última creencia común, y esta es también muy importante: Creer en que lo único que importa son los sueños en sí. Una vez vi un anuncio en donde había un grupo de amigos escalando una montaña… era una montaña muy alta y el proceso era arduo. Hicieron un gran esfuerzo hasta que finalmente llegaron a la cima. Como os imaginaréis, lo celebraron “¡Sí, lo conseguimos, estamos en la cima!” … Dos segundos después se miraron unos a otros hasta que uno de ellos dijo “Bueno… bajemos”.

Y es que la vida no tiene que ver con las metas en sí, estas son momentáneas. La vida no lo es, la vida es el viaje. Sí, debemos disfrutar del hecho de conseguir nuestras metas, pero se suele pensar en los sueños como algo que uno persigue y que, cuando se alcanzan, se llega a un lugar mágico en donde está garantizada la felicidad. La única manera de realmente cumplir los sueños es disfrutando cada paso del viaje. Esa es la mejor manera.

Y el viaje es simple… se compone de pasos. Algunos pasos serán acertados y otras veces tropezaremos. Si acertamos, hemos de celebrarlo, algunas personas esperan demasiado para permitirse celebrarlo. Y si tropezamos, transformemos eso en aprendizaje. Si cada paso se vuelve algo de lo que podamos aprender o celebrar, sin duda disfrutaremos del viaje.”

Esperamos que estos apuntes os sirvan para reflexionar acerca de las propias creencias en el camino hacia la consecución de vuestras metas y sueños. Y aún más… ¡Esperamos que podáis disfrutar del camino!.

Bel Pesce para TedTalks: 5 Ways to Kill your dreams
Traducción y adaptación de Kreadis

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lunes, 31 de julio de 2017

Practicando la atención plena en vacaciones


"La plena atención es una forma de querer". D. Goleman
Contamos con pruebas suficientes de que cada vez tenemos menos contacto visual y de que, a medida que pasamos más tiempo mirando una pantalla, tenemos menos tiempo para mirar a la gente a los ojos; incluidas las personas a las que más queremos.
Casi todos nos hemos acostumbrado a conversaciones en las que los dispositivos digitales interrumpen el contacto visual: estamos hablando con un conocido cuya vista está puesta en una pantalla mientras hablamos, una amiga interrumpe la conversación sin levantar los ojos del mensaje que está escribiendo, o uno mismo asiente vagamente a lo que le está contando su hija mientras lee un correo electrónico. Estas actitudes no solo son lo que generaciones anteriores habrían considerado de mala educación, sino que nos están impidiendo conectar de verdad con las personas que nos rodean.
Entre el tiempo que tenemos la vista puesta en el ordenador durante nuestra jornada laboral y el número de veces que miramos nuestros móviles, es evidente que pasamos más tiempo que nunca pegados a una pantalla.
Según varios estudios realizados sobre este tema, una persona, como media, pasa más de cinco horas diarias utilizando dispositivos digitales, aumentando este tiempo cuando en el trabajo se utiliza el ordenador. A esto hay que añadirle las horas dedicadas a ver la TV (3-4 horas de media). Por otra parte, una persona suele comprobar su teléfono móvil una media de 150 veces al día (cada seis minutos y medio).
En un artículo publicado en The Wall Street Journal, "Just Look Me In The Eye Already" (Mírame ya a los ojos) se comentaba el efecto que tiene el uso de la tecnología en nuestro contacto visual y el gran coste que la disminución de ese contacto visual durante las conversaciones puede suponer para nuestras relaciones.
En una conversación normal, se suele establecer contacto visual entre el 30 y el 60% del tiempo, pero la conexión emocional surge cuando se hace contacto visual durante el 60-70%. Es decir, cuanto menos se mira a los ojos, menos se conecta.
El hecho de que cada vez se hagan más cosas simultáneas con los móviles (por ejemplo, mandar correos durante la cena) y el aumento del teletrabajo (en el que la mayoría de las conversaciones se mantienen por teléfono) han generalizado la experiencia de conversar con poco contacto visual.
El contacto visual puede ser especialmente importante en el mundo actual, con su atención constantemente dividida, y transmite el sentimiento de que la persona con la que estamos nos importa. Tomarse ese tiempo extra siempre que sea posible para tener una relación cara a cara puede ser verdaderamente beneficioso.
"No se puede establecer un verdadero contacto con una persona que está distraída", dice Daniel Goleman, quien explica que no mirar a los ojos indica que estamos prestando menos atención a las personas con las que estamos hablando.
La importancia del contacto visual en las relaciones humanas, tanto en el trabajo como en cualquier otra situación, no puede subestimarse. Es "la forma más intensa de comunicación no verbal". Y según un estudio de la Universidad de Miami, más del 43% de la atención que prestamos a alguien va dirigida a sus ojos y ésta desempeña un papel fundamental en el desarrollo de nuestras relaciones emocionales.
No hay nada mejor para hacer ver a otra persona que nos importa realmente que mirarla a los ojos mientras le hablamos. Le deja claro que lo que te está diciendo nos interesa de verdad. Esto es especialmente importante en las interacciones que establecemos con nuestros hijos, y quizás suponga cambiar nuestros hábitos en casa si queremos mejorar la escucha activa con nuestros hijos: cerrar el ordenador, guardar el móvil, interrumpir la lista de cosas por hacer y dedicarles tiempo.
Como dice Goleman, transmitir de esta forma la atención es crucial para desarrollar unas relaciones sólidas, ya sea entre amigos, colegas o padres e hijos.
La disminución de los contactos visuales se ha convertido en materia de preocupación para los padres. A muchos les preocupa estar transmitiendo a sus hijos su propia obsesión de estar manejando dispositivos mientras hablan y no mirar a los ojos.
Las vacaciones pueden ser un buen momento para dejar la tecnología a un lado y comenzar a practicar la escucha activa y el contacto visual.
Artículo de Kreadis con información de

The Huffington Post -  Carolyn Gregoire (2013) - Trad. de Mª L. Rodríguez Tapia

domingo, 16 de julio de 2017

Estrés vacacional: Qué podemos hacer para prevenirlo

“¿Eso existe?” nos preguntaban hace poco, y aunque en general pensamos en el periodo vacacional como un espacio para liberarnos del estrés, descansar y disfrutar, para muchos las vacaciones pasan a ser todo lo contrario. En un mundo vertiginoso y ‘exigente’, son muchas las personas que tienen gran dificultad para ‘desconectar’ y el verano se traduce en un periodo en el que no es posible descargar las tensiones acumuladas, sino que paradójicamente, se convierte en un factor que potencia la sensación de sobrecarga y angustia.

Cada vez es más frecuente encontrar personas a las que les cuesta mucho ‘tomarse una pausa’, por lo que la época de descanso se convierte en un momento difícil de gestionar que puede generar inquietud y malestar. Acostumbrados a un ritmo de vida y trabajo, a rutinas establecidas e intercambios previstos, son muchos los que sufren ante un periodo que viven como la pérdida de un marco de seguridad: la rutina y su identidad profesional.

Situaciones como dedicar más tiempo a relaciones familiares y sociales, organizar los viajes y el tiempo vacacional, la dependencia del trabajo o, incluso, cambios de residencia que se reservan para estas fechas, suelen ser algunos de los factores que desencadenan mayor sensación de estrés. En otras ocasiones, periodos sostenidos de tensiones o sobrecarga emocional que son enmascarados y soslayados por la rutina, aparecen repentinamente cuando nos introducimos en la pausa, lo que aflora ciertos malestares que pueden haber estado presentes durante muchos meses.

Asimismo, las expectativas que se establecen en cuanto a las vacaciones y la manera en la que empleamos nuestro tiempo durante las mismas, también pueden generar estrés cuando estas son muy altas o poco realistas. En este sentido, es deseable mantener unas expectativas equilibradas que puedan ajustarse a ritmos realistas, así como al ritmo de aquellos con los que compartimos el periodo de vacaciones. Por ejemplo, hace poco una pareja nos comentaba durante su sesión, que planeaban visitar junto con sus 2 hijos -de 5 y 7 años- 3 países europeos distintos durante su semana de vacaciones. Querían “aprovechar al máximo el tiempo libre” sin tener en cuenta que dicha planificación podría conllevar a un mínimo descanso de la familia y, por ende, mayor sensación de sobrecarga y cansancio. De alguna manera, el ritmo de trabajo usual se trasladaba así al espacio vacacional.

Cuando las vacaciones se idealizan, suelen generar en muchos casos sentimientos de frustración. Además de esto, al cambiar los esquemas de la convivencia familiar, muchas veces se cae en conflictos continuos en este contexto. Así, la ruptura de la rutina puede traer consigo decaimiento y ansiedad.

En líneas generales, estas son algunas de las circunstancias que suelen desencadenar estrés vacacional:

-Dificultades en la gestión del tiempo: Es frecuente la sensación de desorientación o “falta de productividad” en aquellos acostumbrados a ritmos vertiginosos de trabajo, así como a “no saber qué hacer con tanto tiempo libre”. En respuesta a esto, puede caerse en el error de intentar pautar itinerarios intensos, cargados de actividades, o establecer grandes demandas en el espacio temporal disponible, lo que redunda en mayor sensación de sobrecarga y tensión.

-Dificultad para desconectar del trabajo: Esto es especialmente frecuente en personas cuya identidad profesional alimenta en gran medida su identidad global, así como en aquellos con cargos de responsabilidad. En dichos casos, se suele aumentar el uso de dispositivos tecnológicos para mantenerse al tanto de los temas relacionados con el trabajo, de manera que no se hace una pausa plena en cuanto al mismo.

-Dificultad para adaptar la rutina: En estos casos se puede caer en intentar llevar una planificación o bien muy rígida o muy laxa que genera mayor estrés.

-Conflictos familiares: Durante las vacaciones, es mayor el tiempo disponible para compartir con la pareja, hijos, padres, hermanos… lo que en ocasiones representa un aumento de las discusiones a nivel familiar. En algunos casos, los conflictos ocultos tras la rutina salen a la luz durante las vacaciones, ya que se perciben temas que quedan disimulados por el ritmo de trabajo y las obligaciones en general. Gestionar las relaciones familiares durante el verano no suele ser sencillo. Por ejemplo, son frecuentes las diferencias de opiniones en cuanto a los planes, destinos, formas de usar el tiempo… entre los miembros de la familia, así como cambios en cuanto a las dinámicas de la familia y pareja.

El estrés vacacional no necesariamente representa episodios angustiosos o de gran intensidad emocional, a veces se manifiesta a través de signos más sutiles en el contexto de las dinámicas familiares, en el plano físico (malestares digestivos, cansancio, dolores de cabeza), dificultad para conciliar el sueño o irritabilidad.

Algunas de las claves para prevenir el estrés en vacaciones son:

1. Establecer objetivos equilibrados y realistas a cumplir durante el periodo de vacaciones, dejando un margen para imprevistos. Toda planificación debe incluir un espacio de flexibilidad que de respuesta ante las situaciones novedosas o que no han sido consideradas previamente. Es útil hacer una lista de tareas, de esta forma evitamos los pensamientos recurrentes de “Tengo que…”.

2. Programar las tareas de “gran envergadura” con antelación. Hay temas que nos generan ansiedad y desde esa sensación se postergan. Es necesario saber priorizar para planificar de manera que podamos disfrutar verdaderamente de nuestro tiempo.

3. Siempre que sea posible, es recomendable distribuir las vacaciones en diferentes etapas, dado que el estrés vacacional (y post-vacacional) suele aumentar en periodos largos de descanso.

4. Hacer una verdadera pausa laboral. No significa olvidarnos hasta de en qué trabajamos… todo cerrado, de forma que el trabajo se eterniza. Saber delegar y establecer límites y objetivos resulta imprescindible y fundamental.
significa poner límites a las obligaciones laborales y respetarlos, de forma que estas no se apropien de todo nuestro tiempo, en especial el que ha de estar dedicado al descanso y disfrute. Muchas veces nos enfrascamos en acabar con las “tareas pendientes” antes de empezar las vacaciones, intentando dejarlo

5. Regular el uso de nuevas tecnologías y dedicar tiempo a actividades placenteras. Es necesario promover actividades que conlleven a un descanso real: físico, mental y emocional.

6. Mantener hábitos saludables, integrando los cambios que supone el periodo vacacional. Es recomendable mantenerse activo y establecer ritmos saludables en cuanto a sueño, deporte y alimentación. Tanto las horas que dedicamos a dormir, como la clase de alimentación que llevamos afecta nuestro estado de ánimo, por lo que una rutina de actividad y alimentación equilibrada disminuyen los niveles de estrés y ansiedad.

7. Planear el regreso de vacaciones. Es aconsejable que los últimos días se mantenga una rutina normalizada, que permita el retorno y adaptación gradual al ritmo habitual de trabajo.

Aunque es difícil garantizar que el periodo vacacional no genere ansiedad o se produzcan conflictos durante el mismo, podemos poner en práctica algunas pautas para prevenir el estrés y disfrutar verdaderamente del descanso. Las pausas son parte necesaria del trabajo, por lo que hemos de aprovecharlas para que estas potencien verdaderamente nuestro bienestar emocional.

¡Felices vacaciones!


jueves, 3 de noviembre de 2016

Banalidad del mal: reflexiones XV Congreso Internacional Grupo, Psicoterapia y Psicoanálisis


Hace poco tuvimos la ocasión de participar en el XV Congreso Internacional de Grupo, Psicoterapia y Psicoanálisis de SEGPA (Sociedad Española para el Desarrollo del Grupo, la Psicoterapia y el Psicoanálisis) en donde trabajamos aspectos relacionados con la banalidad del mal. Este tema, amplio y con diversos matices y aristas, abrió una buena oportunidad para reflexionar sobre temas como el bien y el mal, la violencia, la agresividad, y aspectos de nuestro comportamiento como sociedad en relación con dichos tópicos.
A partir de esto, nos gustaría ampliar algunas de las reflexiones allí expuestas. A lo largo de las diversas ponencias y debates, surgen preguntas tales como la manera en la que se canaliza el mal, así como el papel que jugamos como sociedad en este sentido. Es precisamente el "mal incorporado en lo cotidiano" el que más nos afecta, aún sin notarlo.
El mundo está cambiando y con él la manera en que afrontamos y categorizamos los problemas. La sociedad actual tiende hacia el enmascaramiento de "lo negativo", negando un polo indisociable de la vida, de aquello que nos hace ser humanos. Un ejemplo de ello, puede ser la forma en la que escogemos expresar "lo negativo", disfrazándolo: "No hay bajadas de sueldos sino ajustes, no estamos en crisis sino en etapa de transición...".
¿A qué refiere este mal cotidiano? No es fácil imaginarse el mal desde la dimensión de la banalidad. Podemos entenderlo como la crueldad de lo ínfimo, como la insignificancia inicial que se multiplica y da lugar a daños mayores, como la convivencia frívola con crueldades cotidianas que anestesian. Esto no significa necesariamente "maldad", ya que este es un término atribuido al ser humano que indica ausencia de moral o afecto por el entorno. Quien puede ejercer el mal cotidiano son personas "normales y corrientes" con una -mejor o peor- conciencia de la moral y la ética, de lo que es el "bien" y el "mal".
Como apuntaba N. Caparrós, la banalidad del mal requiere de un atento análisis para detectarla. Un análisis que sortee los acostumbrados equívocos y veladuras tras las que intenta pasar silenciosa y desapercibida. Es decir, este "mal cotidiano" es difícil de detectar dado que jugamos en él un triple papel de actor, receptor y espectador. Muchas veces ese mal banal se traduce en el lugar en el que el otro desaparece y no se detecta como semejante, para así no ver la parte inquietante de la realidad y las consecuencias que genera en el otro.
En esta línea, I. Sanfeliu hace un pequeño apunte sociológico con respecto al tema: Quizá no es tanto que los escenarios bélicos se multipliquen, como el hecho de tener incesantemente noticias actualizadas desde paisajes dispersos por el globo, lo que transmite la sensación de vivir un mundo cada vez más encolerizado. Por otra parte sí es cierto que uno de los efectos de la globalización, es incrementar la diferencia en la distribución de riqueza y que este hecho pone en marcha procesos nutridos por el resentimiento y la desesperación.
Un tema actual que podemos citar como ejemplo de la banalidad del mal es el del fraude delas preferentes" en España, donde la "obediencia ciega" al sistema, cuando las consecuencias éticas no fueron puestas en juicio, causó un mal a otros que sólo se tuvo en cuenta cuando se hizo masivo, público y evidente. N. Caparrós refleja esta idea en cuanto a la obediencia ciega al sistema de la siguiente forma: El mero funcionalismo que convierte al mal en una cuestión subordinada carente de importancia al servicio de la tarea, da primacía a la eficacia, ignorando la ética. Algunos seres actúan dentro de las reglas del sistema al que pertenecen; son funcionales al mismo, sin pararse a considerar la transcendencia de sus actos, dado que de alguna manera están relevados de hacerlo.
A este respecto, Zygmunt Bauman reflexiona acerca de lo que llama "ceguera moral" que, en su opinión, se está convirtiendo en una característica de nuestro tiempo. Este concepto denuncia la falta de sensibilidad ante el sufrimiento humano y el deterioro moral progresivo que se experimenta en la actualidad. Así, las obligaciones morales se flexibilizan, lo que genera una espiral que da permiso a hechos y a autores para causar daños a otros -sin consecuencias alineadas con tales hechos-.
Bauman coincide con Hannah Arendt, quien acuñó inicialmente el término de banalidad del mal, al considerar que cualquiera puede convertirse en verdugo para otra persona al negarle su subjetividad y dignidad. Éste es el aspecto en el que nos gustaría hacer énfasis. Como apuntaba G. Bibeau el bien está acompañado de la negrura del mal, como tantos pares antitéticos que se convocan para existir: vida-muerte, salud-enfermedad, luz-sombra, un mundo en donde difícilmente se puede excluir un polo sin sacrificar la realidad.
Pensar que la eliminación de lo negativo está a nuestro alcance o que es un hecho asépticamente alienable, es una errónea aspiración a la reconciliación universal. Es más, nos lleva a una velada deshumanización. Esta oposición hacia el mal, como algo que puede ser "amputado", o algo ajeno a nosotros mismos, impide sacar la faceta del mal inscrita en el bien y confunde el pensamiento. La humanidad está compuesta de ambos polos, hay que pensar en las dos caras, en sus grises intermedios. Incluso, la bondad absoluta es impensable en el humano, hasta el gesto más generoso puede tener su sombra de vanidad.
La falsa creencia del mal como algo a amputar limpiamente,  podría estar asistiendo a una peligrosa interiorización de lo negativo, a borrar el rostro oscuro del hombre, que es, por naturaleza, parte a revisar de sí mismo. Esto es un error en la medida en la que negamos una parte importante de lo que nos hace humanos. De esta forma, todos los aspectos negativos que intentamos borrar de nosotros mismos, al no encontrar un adecuado espacio para mostrarse, se interiorizan y es muy probable que irrumpan en violencia no controlada, que no se sabe gestionar, que se desconoce que se tiene, que asusta y que se muestra sin filtros ni contención alguna. Esta forma tóxica de canalización de esta parte negativa que habita en cada uno de nosotros puede convertirse en un hábito cotidiano de forma que hagamos un uso banal del mal.
La alternativa a la violencia no es la no-violencia, la historia nos da un amplio ejemplo de ello a través de las innumerables guerras que se emprenden en nombre de la paz. En lugar de la mera negación del mal, ha de incorporarse el debido reconocimiento de dichas facetas que se tienden a negar de manera sistemática. Ya que de lo contrario, en lugar de reducir la violencia, ésta retorna en la cotidianidad de forma más o menos encubierta.
Si podemos reconocer que el mundo complejo en el que vivimos contiene horror, injusticia, bondad, amor, pulsiones destructivas a la vez que creadoras de vínculos, entonces puede que lo peor no llegue necesariamente y podamos difuminar con mayor claridad las fronteras entre el bien y el mal. Puede que nos sea posible despertar a ese sujeto entumecido que reside en cada uno de nosotros, ese que libra con el mal cotidiano.

Fuentes:
-       Gilles Bibeau - XV Congreso Internacional Grupo Psicoterapia y Psicoanálisis - Granada  Octubre 2016
-       La Banalidad del Mal - Isabel Sanfeliu - Septiembre 2016 - Segpa
-       Ceguera moral. La pérdida de sensibilidad en la modernidad liquida. - Bauman, Z. y Donskis, L. (2015)
Artículos relacionados:


lunes, 1 de agosto de 2016

Escritura versus teclado

Foto: Kreadis
Con el avance tecnológico, la necesidad de escribir y el antiguo énfasis en la enseñanza y práctica de la escritura han venido flexibilizándose hasta un punto en donde muchos niños y adolescentes la consideran innecesaria y cada vez son más las alternativas tecnológicas que la reemplazan (teclados tradicionales, teclados táctiles, manejo por audio…). Con todo ello, muchos se encuentran actualmente ante el dilema de qué decirles a sus hijos con respecto a si es mejor escribir a mano o con el teclado, o si darle mayor o menor peso a la escritura en el día a día de sus hijos.

jueves, 28 de julio de 2016

Verano divertido… ¿o conflictivo?: Tips para un verano sin conflictos padres e hijos

A pesar del deseo de muchos padres de poder disfrutar del verano para compartir con sus hijos (y de estos para descansar del ritmo escolar), la falta de compatibilidad de horarios, el cambio de rutina o la dificultad para mantener ciertos hábitos y reglas pueden hacer de las vacaciones un momento difícil a nivel familiar y parental. Las vacaciones –tan anheladas por todos, en especial por los más pequeños- pueden convertirse entonces en un momento de tensión familiar y en una fuente de conflictos en casa, dadas las nuevas demandas en cuanto a la organización del tiempo familiar y la falta de costumbre en la convivencia.

Lo cierto es que, después de un largo periodo de esfuerzos en distintos niveles y roles, las vacaciones de verano han de ser una pausa para recargar energías y conectar a nivel familiar en contextos distintos a los habituales. Es por ello, que nos gustaría reflexionar sobre algunos puntos que pueden ser de utilidad para que el verano no termine siendo una época de desgaste y desencuentros entre padres e hijos.

Aquí algunos apuntes a tener en cuenta:

domingo, 22 de mayo de 2016

FIXITOL, ¿el medicamento milagroso?: Farmacología y Psicoterapia

A pesar de que existen inmumerables estudios que demuestran que la psicoterapia es efectiva como tratamiento psicológico, los fármacos han sido la vía terapéutica más comúnmente adoptada en las últimas décadas.
La American Psychological Association (APA) ha lanzado una iniciativa con el fin de equilibrar esta tendencia a través de la educación e información sobre los beneficios de la psicoterapia y fomentar que en consulta se soliciten más opciones como alternativa terapéutica, más allá de la farmacológica, o además de ella.

viernes, 20 de mayo de 2016

Los -sorpresivos- hábitos de los pensadores originales

Sabemos que una de las principales formas de mejorar nuestro mundo actual a la vez que nos adaptamos a este y sus cambios, es fomentar y dar más espacio a la creatividad. Para un gran planificador y previsor como Adam Grant, el poder acercarse a las características de los pensadores originales –al parecer, menos planificadores y previsores- fue un reto del que habló en su seminario TED 2016. Recogemos aquí un resumen de su intervención:

jueves, 28 de enero de 2016

Aceptar la crítica como regalo

Es frecuente la dificultad para acoger críticas y consejos que se reciben por parte de otras personas, bien sea porque nos deja en una posición de inexperiencia o se percibe como un juicio a nuestra propia capacidad. Cuando el consejo viene de alguien cercano o un miembro de la familia, es más frecuente que las contestaciones que damos rechacen o le quiten valor a la crítica o sugerencia que recibimos.

En este sentido, evaluar la situación concreta e intentar leer desde qué lugar se hace el comentario (desde la genuina intención de ayuda, desde una posición de crítica destructiva…) hace la diferencia al momento de dar una respuesta verbal y emocional a estas situaciones. En algunas ocasiones, la sensación de intromisión por parte del otro tiene que ver con nuestra propia exigencia o inseguridades. Si podemos evitar sentirnos amenazados por eso que entendemos como crítica insistente y, en su lugar, aceptarla con paciencia y gratitud, nuestras vidas pueden transformarse. Profundicemos en ello…

lunes, 30 de noviembre de 2015

El mundo de las emociones

Foto: Erika Thomson
Una de las habilidades consideradas esenciales dentro del desarrollo sano del individuo, tiene que ver con aquello que rodea el mundo emocional y la gestión de las emociones en la vida diaria. Hace poco, nos solicitaron para una de nuestras charlas, preparar un seminario para niños y adolescentes que tocase este aspecto: inteligencia emocional, reconocimiento y manejo de sentimientos, sensaciones, actitudes emocionales como la empatía y capacidad asertiva. Todos ellos constructos abstractos, difíciles de explicar, difíciles de medir.

lunes, 19 de octubre de 2015

Mundo digital y adolescencia

Foto: Mattias Tybell
Como ya hemos comentado en anteriores posts, durante la última década ha habido mucha cobertura mediática en todo lo relacionado con las ventajas y desventajas de la exposición de niños y adolescentes a la tecnología.
Consideramos que estamos ante un tema de gran importancia y es por ello que necesitamos contar con suficientes y buenas herramientas para afrontar los aspectos asociados al uso de la tecnología y, en particular, poder superar el desconocimiento que trae consigo la brecha generacional para aprender a hacer de ella un buen aliado.

viernes, 18 de septiembre de 2015

4 Prácticas que potencian la creatividad

No es la primera vez que dedicamos un post a la creatividad. La razón es sencilla: aunque mucho se habla de la importancia de desarrollar esta habilidad dados los retos del mundo actual, sigue siendo un aspecto poco trabajado en los distintos contextos de la vida.
Melissa Goodwin apunta para edutopia, algunas claves para incorporar el trabajo de la creatividad a las aulas. Éstas prácticas, sin embargo se pueden aplicar a varios contextos y es por ello que las resumimos en la siguiente infografía.

martes, 8 de septiembre de 2015

El cerebro adolescente - Complejidad de sus rasgos

Foto: Carters News Agency
Rasgos como la pasión por el riesgo, la baja valoración de las consecuencias de sus actos, el bajo grado de atención que ponen en lo que hacen, la poca credibilidad que le dan a los consejos paternos, la continua trasgresión de límites, su enfoque hacia la recompensa inmediata, su reducida visión a largo plazo, etc. son los que caracterizan esta época del desarrollo.
Como continuación de nuestro post "El cerebro adolescente - ¿cómo funciona?", y con el objeto de alcanzar una mayor comprensión desde esta óptica, nos gustaría analizar la complejidad de estos rasgos que subyacen a los comportamientos que tan bien representan a la adolescencia.

lunes, 7 de septiembre de 2015

El cerebro adolescente: ¿cómo funciona?

Fotografía: Fotos RR
¿Qué nos sugiere la palara "adolescencia"?
G. Stanley Hall definía la adolescencia y juventud como períodos de tormentas y estrés
Erik Erikson como la época más tumultuosa de las diferentes crisis de identidad que atravesamos a lo largo de la vida.
Pasión por el riesgo, poca valoración de las consecuencias, bajo nivel de atención, poca credibilidad a consejos paternos, continua trasgresión de límites, enfoque en recompensa inmediata, poca visión a largo plazo, etc.

miércoles, 29 de julio de 2015

Libros infantiles, ¿para adultos?

"No hay siete maravillas del mundo a los ojos de un niño. Hay siete millones de maravillas." 
-Walt Streightiff

Secret Garden- Johanna Basford
La distancia intergeneracional tan presente en nuestra sociedad actual parece exacerbar la sensación temporal entre nuestra infancia (padres/madres, maestros y adultos en general) y la de los niños y jóvenes actuales, como si entre ellas distaran siglos más que decenios. A menudo esto trae consigo la nostalgia de la infancia que poco a poco se sublima en nuevas formas de creación en el mundo adulto.

jueves, 2 de julio de 2015

Deberes para las Vacaciones

El profesor italiano Cesare Cata ha compartido en las redes los "deberes para el verano" que ha enviado a sus alumnos. Nos gustaría compartirlos y añadir algunos de nuestra propia cosecha, ya que podrían ser deberes para toda la familia. Representan una forma sana de vivir el verano y sentirnos mejor.  

viernes, 27 de febrero de 2015

La importancia de la reflexión




"Nuestro cerebro es lo que nosotros hagamos. Esta es la responsabilidad de la educación, a la que hay que dotar de contenido ya que el niño aún no puede -diseñar su propio cerebro-. Tenemos que educar en su nombre, guiados por su mayor interés, para no ser irresponsables”
J.A. Marina


Cuentan que un sabio explicaba siempre una parábola al finalizar cada clase, pero los alumnos no siempre la entendían.

lunes, 16 de febrero de 2015

El efecto de la comunicación en el cerebro femenino


Fotografía: Archie Campbell
Hace unos días un cliente nos comentó sus inquietudes con respecto a las reacciones que tenía su hija de 14 años cuando la castigaban sin móvil o sin salir con sus amigas. Las consideraba desproporcionadas y no entendía el por qué; nos llegó a confiar preocupado que a veces pensaba que estas reacciones parecían como si tuviese el "mono" típico de las adiciones a sustancias.
Si os sentís identificados con este tipo de reacciones, principalmente en vuestras hijas, os tranquilizaremos diciendo que existe una explicación científica y fisiológica a este tipo de comportamiento en adolescentes femeninas cuando se las priva del contacto con sus iguales.
Louann Brizendine, en su libro "El Cerebro Femenino", expone sus conclusiones de manera muy clara. Rescatamos algunos puntos:

Consejos para tus hijos en el uso del móvil

Foto: Marsel Van Oosten
Cada vez es más frecuente que, llegada una cierta edad, los niños pidan y supliquen a sus padres que les compren un teléfono móvil. Y siguen siendo frecuentes las inquietudes de los padres al respecto. Varios pueden ser los motivos, y entre ellos está el que sienten que están abriendo una ventana que da acceso a todo el mundo de internet, además del inevitable reconocimiento de la entrada de su hijo en una etapa en la que ya empieza a escapar de su control.

martes, 3 de febrero de 2015

¿Qué aprenden los niños?: Los niños aprenden lo que viven

Queremos compartir con vosotros el poema de Dorothy Law Nolte "Los niños aprenden lo que viven". Es un excelente reflejo de cómo los niños aprenden constantemente no solo a través de lo que ven, sino a través de aquello que les transmitimos. Esperamos os guste.